| En Automercados Cada hay fallas en azúcar, quesos, mantequilla y harina | "¡Hay harina Pan... qué emoción!", exclamó el viernes una ama de casa en pleno pasillo del automercado Cada en Las Mercedes, en Caracas. En el establecimiento -expropiado en enero a la cadena Cativen-, se puede observar poca variedad en la oferta de harina de maíz.
El grito de la mujer ocurrió al toparse con varios bultos de Empresas Polar arrumados que ella -y otras compradoras- optaron por romper para sacar los paquetes de harina. Es que en otros establecimientos de la misma cadena en la capital, como el Cada de Santa Mónica, esta marca no se encontraba el viernes.
Al parecer, tampoco son tan populares otras harinas de maíz producidas por el Estado, como Venezuela Socialista, Reyna y Ricamasa. Estas dos últimas, pertenecientes a los grupos Proarepa y Pronutricos, confiscados al banquero detenido Ricardo Fernández Barrueco.
Aunque los Cada de Caracas no escapan de la escasez de algunos rubros, lucen más abastecidos que el Hipermercado Bicentenario, también expropiado a la cadena Cativen. Aquí la ausencia que más se nota es la de el azúcar, la harina de trigo, la mantequilla, la mayonesa y los quesos.
Hay rubros -como los del arroz y la salsa de tomate- que son prácticamente exclusivos del Estado: El ketchup que se consigue es de la línea Venezuela Socialista; mientras que el arroz es principalmente Del Alba, que se produce en el estado Portuguesa.
En esta línea, hay una diferencia de precios entre Cada y el Hipermercado Bicentenario. El Arroz del Alba costaba el viernes Bs.F. 4,40 en el supermercado, mientras que en la gran tienda de alimentos se conseguía en Caracas por Bs.F. 3,90.
Entre anaqueles
En estos establecimientos, sí se consigue papel de baño y servilletas, escasos en otros lugares. En el automercado de Santa Mónica, por ejemplo, ofrecían un paquete de servilletas Maracay pequeño por Bs.F. 4,47.
En los Cada, a diferencia del Hipermercado Bicentenario, sí se ofertaba aceite de maíz y pasta de diferentes marcas. También sal, aunque principalmente de la marca Óptima, producida en el estado Anzoátegui.
En estos establecimientos, hay pocos anaqueles vacíos, aunque algunas secciones sean ocupadas por un sólo producto. En los granos, por ejemplo, la mayor parte del estante se la lleva exclusivamente la caraota negra: También de la línea Venezuela Socialista (a Bs.F. 4,25), al menos en el automercado de Santa Mónica.
Lo que sí es general en cualquier local es la falta de quesos. Sólo venden blanco tipo duro, de año, pecorino o el amarillo americano. Nada del blanco tipo paisa. No lo venden en ninguna de sus sedes en Caracas.
Así también es el caso de la leche en polvo, que no se consigue en los establecimientos. Sólo exhiben leche de larga duración, principalmente en dos únicas marcas: Parmalat a Bs.F. 4,99 y Andina a Bs.F. 4,80, importada desde Ecuador.
El otro rubro escaso es el de los cereales envasados, como la avena; así como los productos para preparar bebidas, como la chica. También se repite con el chocolate en polvo.
Promesas oficiales
La expropiación de esta cadena de automercados es más reciente que la del Hipermercado Bicentenario. El presidente Hugo Chávez lo anunció el 27 de febrero de este año durante el acto de conmemoración del Caracazo. Dijo que ambos comercios eran muestra de la hegemonía capitalista y que con su estatización se avanzaba hacia una economía socialista.
Sólo Cada concentra 2.000 trabajadores -de los 5.293 empleados que hay entre Cada, Éxito, el centro de distribución, el corporativo y los pasantes- de la Cadena de Tiendas Venezolanas. Esto, según cifras de la empresa, hasta finales de febrero.
Desde el Ministerio de Comercio aseguran que la adquisición de estos establecimientos ha ayudado a mantener los precios de los distintos rubros. El jefe de esta cartera, Richard Canán, señaló el 21 de febrero que la desaparición de productos como leche, harina de maíz y azúcar de los anaqueles es responsabilidad de los sectores mayoristas intermediarios.
En su defensa, aseguran que desde que tomaron los Hipermercados Éxito la rotación de productos aumentó de tres a cuatro veces por semana, mientras que antes sólo lo hacían dos veces. También estimó el ministro Canán que las ventas se duplicaron de 3 millones a 6 millones de bolívares fuertes.
En los anaqueles, las cifras son más vacías y escasas. La falta de variedad se observa con el recorrido del carrito por cada pasillo.
"Quienes apostaron a que la gente no iba a comprar en el Bicentenario se equivocaron, porque la demanda ha aumentado", dijo Canán en febrero. Según las cifras oficiales que divulgó ABN, desde que el Estado asumió el control de estos establecimientos el número de visitas diarias pasó de 8.000 a 20.000. |
|