| Treinta productos importantes esperan modificaciones de precios | Un total de 30 productos de primera necesidad esperan por la modificación de sus precios retrasados desde hace varios meses. Los productores no tienen la culpa del aumento, porque no es especulación, sino que se derivan de la devaluación que en enero decidió el Ejecutivo. Esos productos están regulados y tienen pendiente el ajuste por inflación desde hace uno, dos y tres años. Además, tienen acceso retardado a los dólares de las materias primas y también deben acoplarse a los aumentos de sueldos del transporte y servicios, entre otros. Uno no entiende por qué esos mensajes no le llegan al Ejecutivo y por qué no se toma una decisión económica que beneficiaría al gobierno en época electoral. Deben modificarse los precios, porque ya hay problemas de escasez. Hay toda una corriente en el gabinete, conformada por Alí Rodríguez, Nelson Merentes y ahora el ministro Luis Reyes Reyes, que quiere darle una dosis de realidad económica al esquema de construcción del socialismo.
El pan
La lista de los productos, cuyos precios deben ser modificados, las tienen los ministerios que deben decidir los aumentos, soportados por los estudios enviados por representantes de cada sector. Pero al parecer el Ejecutivo no se decide, por razones políticas que no se entienden. El pan representa uno de los problemas más graves, con más de 120% de atraso en sus precios finales. El costo del producto es casi similar o igual al precio de venta. El caso de la carne también hay que destacarlo. En lugar de ajustar el precio y perseguir a los carniceros, que no son la causa, deberían darles un precio justo y dejar de importar las toneladas de carne que se anunciaron. Tampoco tienen precios justos los derivados lácteos, azúcar, leche, queso, natillas, quesos semielaborados, artesanales e industriales, café, sardinas, caraotas, granos de diversos tipos, arroz, lentejas, margarina, garbanzos, pollos, huevos y una lista ya identificada por el propio Ejecutivo que tendrá que enfrentar el trago amargo de modificar los precios, antes que enfrentar el disgusto de los consumidores por la escasez. Control de precios La aceptación del Presidente es importante, como para que las consecuencias políticas no repercutan de una manera en el gobierno. Un ajuste de precios no debería producir el temor de una pérdida grave de popularidad. Los productos con control de precios, no tienen muchas veces las materias primas reguladas, además que el acceso a las divisas es otro obstáculo, pues no hay suficiente agilidad para entregar los dólares a 2.60. Aparte de eso, se tiene que tomar en cuenta la inflación oculta en el costo de la mano de obra, repuestos, envases y otros componentes del producto. Toda esta realidad económica no se le debe ocultar al país, porque es perjudicial para los consumidores, el gobierno y la economía. |
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