| Desabastecimiento de cabilla en el país se atribuye a su fuga hacia Colombia | El sector ferretero de Ciudad Guayana y la Cámara de la Construcción enfrentan el problema de que no hay suficiente cabilla en el mercado local y nacional, aunque en Sidor, en los trenes de Barra y Alambrón, se mantiene la producción, y ni siquiera cuando el racionamiento eléctrico se detuvo. Ciertamente, en el mercado es difícil conseguir el producto.
Daniel Irureta, presidente de la Cámara de la Construcción, supone que Sidor está despachando su producción normalmente a los grandes proveedores y a los Ferresidor. Y en Sidor, en la gerencia de comercialización, confirman esa información.
"Sin embargo nosotros, los constructores, tenemos que dar muchas vueltas para conseguir el producto", agrega.
En la Siderúrgica del Orinoco se despacha normalmente al mercado nacional y a los cuatro Ferresidor que ya están funcionando en el país, pero la denuncia de hace algunos meses, de que compradores nacionales adquieren el producto y lo venden en Colombia, sería la razón principal por la que es tan difícil conseguir cabilla en el mercado local.
Extraoficialmente se conoció que en Sidor acaba de ser designado un nuevo director de protección de planta, alineado en las políticas de seguridad que significan precisamente que quienes adquieren el producto para el mercado nacional, lo coloquen efectivamente en el mercado nacional.
El informe que se ha levantado desde la Gerencia de Comercialización indica que el producto sale y, en vez de ser distribuido en el país, llega hasta la frontera con Colombia y es vendido al otro lado de la frontera porque la ganancia es de casi 300 dólares por tonelada.
Como se trata de un producto estratégico que se inscribe en la política de aceleración de construcción de viviendas, en Sidor, afinan los mecanismos para detener esta situación que está afectando sin lugar a dudas al mercado nacional.
Planean soluciones
Otro detalle que han detectado desde la gerencia de protección de planta son los problemas con los gandoleros. En Sidor aclaran que eso no es competencia de la empresa porque cada gran proveedor envía a buscar su carga, pero al parecer hay dificultades en el área de transporte y eso repercute en la colocación del producto al usuario final.
Para los próximos días se presentarán soluciones alternativas a la situación del desvío de la cabilla del mercado nacional al internacional.
Debido a que es difícil transportar una gandola de cabillas sin que nadie se dé cuenta, sobre todo los organismos de seguridad, se traza desde CVG una política de seguridad que involucre a varios entes, entre ellos a los encargados de las alcabalas y puntos de control por todo el territorio nacional, para evitar que la cabilla que debe ir al mercado nacional, siga saliendo hacia la hermana república de Colombia.
En la gerencia de comercialización de Sidor, dijeron que "dadas las relaciones con Colombia, y el mejoramiento de éstas, se hace necesario ir con prudencia a resolver el problema", que aunque no lo admitan en Sidor, comienza a afectar el mercado local.
Por su parte, Oscar Acosta, ex presidente de Fedeindustrias Bolívar, se suma a la preocupación que expresan ferreteros y constructores por la escasez de algunos rubros importantes en el sector construcción, como lo son la cabilla y el cemento.
Dice que esto obliga a la paralización forzosa de varios proyectos en el estado Bolívar.
Según el vocero empresarial, la industria regional de la construcción atraviesa uno de sus momentos más difíciles, pues los pocos proyectos que están en ejecución se encuentran sujetos a una paralización forzosa, pues no se consiguen los materiales básicos, como son cabillas, cemento, bloques, perfiles y otros.
El ex presidente de Asopemia advirtió, que la escasez produce otro fenómeno perverso, que es la especulación, pues quien logra surtirse con algunos de los rubros en situación limitada, aumenta los precios de los mismos y quedan a la disposición del mejor postor.
Acosta, ex presidente de Fedeindustrias, lanzó un llamado de auxilio a los organismos del Estado comprometidos en el abastecimiento de materiales para la construcción, para que pongan la lupa en el problema y busquen salidas urgentes al mismo, pues los proyectos de construcción paralizados generan pérdidas y encarecimiento a sus promotores y desempleo. |
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