| Inflación en alimentos sigue sin control | Según los datos difundidos por el Banco Central de Venezuela y el Instituto Nacional de Estadística, en los 11 primeros meses de 2010 la inflación acumulada en el renglón de Alimentos se sitúa en 28%, por lo que desde ya podría preverse que esta categoría, que sufre fuertes impactos durante la época decembrina, podría culminar por encima del 30% al cierre de 2010.
Para el economista Tomás Socías, el actual problema de los precios en el sector de alimentos se originó por la poca flexibilidad del Ejecutivo en el tema del ajuste oportuno de los rubros controlados.
"Esta regulación de precios es un engaño al consumidor porque se ajusta bruscamente sin que el bolsillo de los venezolanos esté preparado.
Además, la venta informal de alimentos disparó los costos debido a las fallas en los canales formales de comercialización", señaló el especialista.
Aunque el desabastecimiento no llegó durante este año a niveles drásticamente alarmantes como los del 2009, sí se presentaron fallas prolongadas en el mercado de productos básicos como azúcar, café y leche en polvo, por lo que el escenario para el próximo período podría empeorar ante la sequía de divisas que empieza a padecer el Ejecutivo. Actualmente las importaciones de alimentos cubren 75% del consumo nacional, por lo que un recorte, así sea pequeño al sector más prioritario de la economía nacional, podría generar complicaciones. Socías señaló que los grandes volúmenes de compra de productos en el extranjero es un escándalo, a pesar de que se emitió una resolución a mediados de año donde se prohibían las importaciones sin autorización previa de la vicepresidencia para así incentivar la producción nacional.
NUEVA ESTRUCTURA Con respecto al aumento del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA), discutido actualmente en el Poder Legislativo por decisión presidencial, Socías indicó que este ajuste es necesario debido a los errores administrativos del Ejecutivo que han ocasionado una sequía de recursos.
Pero considera que el Gobierno nacional debería aprovechar esta circunstancia para exonerar del IVA todos los productos alimenticios mientras elimina el control de precios para así crear un balance.
"De esta manera se sanea la estructura que se impuso sobre el sector de alimentos y se procura una mejor oxidación en el suministro de productos y así no seguimos jugando a la mentirita de los precios de los alimentos", sentenció el economista.
El experto en el tema de control de precios alertó que para 2012 se puede acentuar la carencia de productos alimenticios, la cual no podrá ser cubierta debido a la deficiencia de recursos y lo golpeado que se encuentra el aparato productivo nacional que no permite cubrir un porcentaje importante del consumo. |
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