| Atención al cliente: ¿Banco de Venezuela o Grupo Santander? | El asunto no es cuestión de cambio de dueño, es de conciencia del hombre y de la mujer que tienen la responsabilidad de dirigir la ahora organización pública llamada Banco de Venezuela y por la cual el estado venezolano, el gobierno revolucionario ha pagado un monto de dinero a sus antiguos dueños, el consorcio español arriba señalado.
Es cierto que hay una normativa existente para el sector bancario pero entonces será justo que para cambiar una tarjeta dañada o perdida en Banesco usted tarda sólo el tiempo en la cola y aparte de recibir la nueva, la puede utilizar al instante, mientras que en el banco del pueblo, el nuestro ahora, el funcionario le dice, ante la misma situación, que debe regresar en diez días a buscar su nueva tarjeta.
En otro banco que no menciono su nombre, con sólo una llamada se corrige la situación irregular de una tarjeta que usted utilizo más de tres veces y el cajero no le dio lo solicitado, ya sea por olvido de la contraseña u otra cosa.
Es más, para abrir cuentas de nomina por parte de una institución universitaria pública, una gerente en Ciudad Bolívar, le niega la oportunidad a esos profesionales con la excusa de que eran más de cien los solicitantes y diciendo después que no tiene material. Increíble pero es verdad, hasta el nombre de la funcionaria lo hago público si el banco me lo exige.
Como se justifica que hoy en las agencias bancarias se hagan colas al momento de abrir que pasan de cien o más personas y una vez dentro, los espacios de tiempo pasan de tres horas para hacer una transacción por la no existencia de cajeros suficientes para atender a los usuarios que recurren a la agencia porque los cajeros en la ciudad son pocos y de viernes a lunes, por lo menos, no funcionan y son pocos los que existen en esta ciudad.
El gerente de recursos humanos de esa institución debe darse un paseo o pida información a sus gerentes para que incrementen los puestos de trabajo en esa institución que es igual a Sidor, Alcasa o Venalum que están para producir para la gente y atención al usuario quien hoy, con esa práctica, convierten al mismo en enemigo de la revolución. Incluso sugiero que los gerentes de esas entidades no sean necesariamente especialistas en el área sino en la de atención al público. Hoy se hace en los hospitales y otras instituciones.
Vayan, hay que hacer contraloría social efectiva, denunciando hechos que se hacen cotidianos ante la vista y la carne del usuario que por necesidad tiene que entrar en un espacio bancario. |
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