| Tarjetas de crédito en cero | Las deudas de las tarjetas de crédito suelen ser de las más fáciles de contraer y paradójicamente, de las más complicadas de saldar dentro de las finanzas personales. La receta para acabar el año sin ese compromiso a cuesta comienza por decidirse a pagar más del monto que sugieren los bancos cada mes.
Una certeza clave es que si únicamente se aporta el pago mínimo se requerirán entre 8 y 12 años para llevar la deuda a cero bolívares, siempre y cuando se cumplan dos condiciones improbables: la tasa de interés permanezca exactamente igual durante todo ese tiempo y no se efectúe ningún otro consumo.
En la actualidad, la gran mayoría de los bancos mantiene en 29% su tasa de interés para los plásticos y aunque eso pareciera beneficioso si se le compara con ese 27,2% de inflación con la que se despidió 2010, vale recordar que igual se trata del interés más alto de toda la cartera crediticia nacional. La inflación, de hecho, es un buen aliciente para preferir que la tarjeta de crédito no represente ninguna deuda, en vez de guardar ese dinero en la cuenta de ahorro.
Otro punto importante son las domiciliaciones de servicios. Por ejemplo, si a la tarjeta se cargan los consumos mensuales de Internet, telefonía celular o las cuotas de un seguro, esos montos deben cancelarse íntegramente, sin tomarlos como parte del pago de la tarjeta. Lo contrario supondría que esos gastos corrientes se financian y por ellos se pagan intereses que sólo abultan la deuda.
Programar un pago mensual fijo con débito a la cuenta pareciera buena estrategia para no olvidar las fechas y mantener la disciplina. Sin embargo, lo recomendable es preservar un grado de flexibilidad en el plan de pago, justamente para evaluar cada mes si es posible pagar un poco más de lo que se tenía estipulado.
Las tarjetas de crédito, en todo caso, se mantendrán con saldo cero o montos manejables si se controlan los consumos. Llevar solo un plástico en la cartera y preguntarse si ese gasto se haría si se tuviera que pagar en efectivo son, entonces, las mejores cartas para no abultar innecesariamente la deuda.
Los Consejos
Una sola deuda
Si se poseen más de tres tarjetas de crédito diferentes, lo recomendable es comenzar por saldar la cuenta donde se adeude el menor monto. Esa estrategia permitirá deshacerse de las diferentes fechas de pago y enfocar los esfuerzos.
Crédito disponible
Conservar, al menos, una tarjeta de crédito sin deuda será siempre una alternativa para actuar si se llegase a presentar una emergencia. Lo recomendable es mantener libre aquella donde se cuente con el límite de crédito más amplio. |
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