| ¿Tarjetas inteligentes o "despilfarro"? | A los usuarios y usuarias del Metro de Caracas se les prometió que a partir del año 2008 tendrían un nuevo sistema de boletería electrónica basado en tarjetas inteligentes recargables.
La idea era proporcionar a los pasajeros una tarjeta plástica para poder recargar la cantidad de viajes necesarios con sólo colocar el plástico en el lector óptico, anotar en la pantalla sensible al tacto su opción de compra e insertar su billete en buen estado.
Las máquinas también proveerían fichas, las cuales tendrían una duración de 30 minutos, una vez compradas, y servirían para realizar un solo viaje a cualquier destino.
Sin embargo, los 54 millones de dólares invertidos hasta el momento no han sido suficientes para lograr el objetivo. Según los mismos caraqueños, encuestados por
Tal Cual con la ayuda de la cuenta de Twitter @Caracas Metro, las máquinas sólo están adornando las instalaciones y el hecho se debe a una mala gerencia.
Alberto Vivas, vocero de la ONG Familia Metro, explica que la idea de usar tarjetas inteligentes comenzó en 1997, pensadas sólo para el ingreso del personal operativo, administrativo y de mantenimiento. Luego, en el año 2001, cuando el gerente de tecnología del Metro era Luis Aguana, se aprobó extender la idea para el público en general.
"No fue hasta el 2007 cuando se comenzaron a instalar las máquinas y se prometió que en el 2008 estarían funcionando 142 equipos en el sistema Metro", señala Vivas, quien además asegura que el proyecto requirió inicialmente 12 millones de dólares, posteriormente se invirtieron 7 más y recientemente se gastaron otros 35 millones.
La consultora jurídica del Comité de Usuarios, Elenis Rodríguez, asegura que se está usando una publicidad falsa para este servicio electrónico porque las máquinas no están en funcionamiento "y nosotros pusimos la denuncia en octubre del año pasado, pero hasta la fecha no hemos obtenido respuesta".
Vivas manifiesta que a pesar del hermetismo de las autoridades del sistema Metro para dar explicaciones sobre la demora, se supo que se debe a que la tecnología de las máquinas no es compatible con el sistema de cobro del pasaje.
"No estamos en contra de la tecnología, pero los cambios deben adaptarse a las condiciones reales y al sistema operativo con el que cuenta el Metro". |
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