| Radioescuchas quedarán desinformados sobre lo que suceda en otras regiones | Cuando apliquen las medidas anunciadas por el ministro de Obras Públicas y Vivienda y presidente de Conatel, Diosdado Cabello, para acabar con "el latifundio radioeléctrico", el país se desconectará informativamente y el Gobierno tendrá mayor capacidad para imponer su agenda política.Trabajadores del medio y quienes sintonizan diariamente las emisoras en todo el país lo consideran así.
Andrés Cañizález, investigador de la Universidad Católica Andrés Bello, afirmó que la información y la opinión crítica son los aspectos más afectados por las dos acciones de Conatel: las sanciones administrativas contra 240 emisoras privadas y la propuesta de reforma de la Ley de Telecomunicaciones para limitar a 3 el número de emisoras por circuito y a media hora de retransmisión.
"Estas medidas harán que desaparezca la visión nacional de los problemas y se configure una extremada regionalización, con un impacto grave sobre el acceso a la información y la opinión de los ciudadanos", manifestó Cañizález.
El estudio general de medios realizado el primer trimestre de 2009 por Ipsos Venezuela indica que la penetración de la radio es de 65% en mayores de 13 años de edad. El directivo de esta empresa, Jaime Seijas, precisó que más de 7 millones de personas escuchan alguna emisora por lo menos una vez al día.
El Instituto Nacional de Estadística destaca que más de 80% de los hogares venezolanos cuenta con una radio. De allí tanta preocupación.
Interior aislado.
Las emisoras regionales sin capacidad ni infraestructura para producir un noticiero recurren al circuito para garantizar la información, y escuchar voces y líderes nacionales.
Jaime Ross, vicepresidente ejecutivo de Unión Radio, coincide con Cañizález al decir que se desconectará el interior del país de lo que sucede en la capital y en otros estados. "No sólo atacan a familias o visiones políticas distintas, sino también los contenidos", subrayó.
"Aquí lo que está amenazada es la libertad. Sin sustantivos", expresó Jaime Nestares, gerente general de Radio Caracas Radio. Un total de 23 emisoras regionales están afiliadas a esta red oficial del Navegantes del Magallanes. Considera que el Gobierno busca quitarle el principal entretenimiento a los venezolanos (deporte), la diversidad informativa y el acceso a opiniones plurales por un único interés: la hegemonía comunicacional. "Lo que está en juego es la libertad del oyente de decidir lo que quiere escuchar", advirtió.
Las consecuencias de una limitación en la reprogramación entre los circuitos es que toda la programación desaparece, indicó Oswaldo Yépez, presidente de Kys FM, aliada de otras ocho emisoras del interior.
Así, la audiencia no podrá escuchar las noticias de las ciudades, y los productores independientes no podrán seguir trabajando. Además, indicó, existe preocupación entre los anunciantes, que se benefician de los circuitos al emitir mensajes al resto del país.
El director de la red CNB del Zulia, Ricardo Cubillán, alerta sobre los efectos. Tienen una emisora AM y otra FM, pero transmiten dos segmentos informativos desde Caracas. El resto es programación local.
"El beneficio de los circuitos es la inmediatez con la que se conoce la información de otras regiones. ¿Cómo nos enteraremos sobre lo que pasa en la frontera del Táchira, por ejemplo? Estas acciones coartan la libertad de elección. El oyente es quien selecciona lo que quiere escuchar", expresó.
Asimismo, será una restricción de la libertad de expresión, de la libertad de asociación y del derecho al trabajo, dijo Alejandro Fuenmayor, ex presidente de la Cámara de la Industria de la Radiodifusión Venezolana. "Limitar un circuito a tres es prohibirlo. Por ende, es prohibir la libertad de asociación". En el sector privado, acotó, no cabe hablar de monopolio ni de oligopolio, porque no hay concentración en manos de uno o pocos; ni de latifundio, porque es un concepto referido a la tenencia de tierras ociosas. Refirió que las limitaciones violan los artículos 1 y 13 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.
Por un diálogo.
El presidente de la Cámara de Radiodifusión, Nelson Belfort, manifestó su voluntad de resolver la situación, pero criticó que Cabello se haya negado a reunirse.
"Desconocer nuestra existencia, tanto como radiodifusores privados como Cámara de Radiodifusión, es una violación de los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo, que establece que el Estado debe reconocer a los gremios, los patrones y los trabajadores", dijo.
Las acciones emprendidas por Conatel afectan a 33% de las emisoras FM y a 47% de las AM. "Casi 40% de la radiodifusión privada del país", puntualizó. Por ello se estructura una defensa jurídica para denunciar la situación en organismos internacionales.
Yépez considera que la idea de democratizar el espectro radioeléctrico es necesaria porque en gobiernos anteriores se dieron muchas concesiones a dedo. Convendría un ordenamiento, porque el espectro está saturado por la elevada cantidad de permisos dados por el Estado, entre ellos para las radios comunitarias, y la proliferación de radios ilegales.
La propuesta gubernamental también preocupa a trabajadores de circuitos que dependen del Gobierno, como YVKE Caracas. Randolph Borges, jefe de producción, llamó a la conciliación. "Es necesario negociar con base en el marco legal para llegar a soluciones lo más democráticas posibles".
Enrique Gómez, vicepresidente del Circuito Éxitos, propone que para democratizar el espectro a corto plazo se haga una recanalización de la potencia de retransmisión, para que más emisoras ocupen frecuencia en el dial.
El director nacional de Fe y Alegría, Gerardo Lombardi, considera que se debe discutir un modelo comunicacional que supere la polarización política y la imposición comercial de los circuitos. También critica la limitación de media hora y tres emisoras.
"Ningún extremo es bueno.
Ni una estación en Caracas que compre 12 horas locales en una emisora en el interior, ni una programación extremadamente local que no pueda tener una visión de conjunto de lo que pasa en el país", dijo.
Fuentes cercanas a Conatel le han confirmado que habrá excepciones para canales deportivos y educativos, como Fe y Alegría, que transmite clases por radio que duran hasta 4 horas y tiene 11 emisoras en red en el interior.
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