| Trotar en riesgo | Tanto trotar en los días en que la ciudad está un poco más vacía que el resto del año como antes o después de ir al trabajo, se ha vuelto algo riesgoso si se quiere hacer en la vía pública o en algún parque.
Lo más común es que si la gente va simultáneamente hablando por teléfono, le arrebaten el celular o lo esperen en algún recodo solitario para quitarle apuntándole con pistola- lo que tenga de valor, incluso las llaves del carro y el carro. Por ello hace falta tomar algunas medidas de precaución que los ayuden en ciertas situaciones a no ser víctimas de los delincuentes.
En el parque del este de Caracas, se incrementó la vigilancia a principios de este mes, posterior a una ola de robos y atracos ocurridos sobre todo muy temprano en la mañana y al finalizar la tarde. Ocurrieron, según testimonios de los usuarios, en lugares como en el circuito de arena donde fue herida gravemente una persona que trotaba en la pista.
El Comité de Usuarios del parque ya ha avisado a la administración de la inseguridad que ha sido propiciada por la falta de iluminación de las instalaciones y del altísimo índice de robo de vehículos que se han reportado en los últimos meses.
Así también en el Paseo Los Próceres de la capital, recientemente sujeto a remodelaciones y rodeado de policías militares, han sido agredidos trotadores y caminantes en el momento de terminar su jornada vespertina o nocturna. "Al dirigirme al carro, cuando ya me iba y luego de dar varias vueltas al trote, se me acercaron dos muchachos que no vi de dónde salieron, me empujaron hacia adentro del vehículo y me llevaron a los cajeros para sacar el dinero de los bancos. Después de retirar lo que permitían los telecajeros, se metieron hacia los alrededores del Cementerio General del sur y me dejaron botada en una de las transversales como a las 9 y media de la noche. Se bajaron del carro y salieron corriendo", contó Ana González, quien acudía dos veces por semana al paseo a correr.
Situaciones similares han experimentado ciclistas a quienes los bajan de las bicicletas y se las roban. Los amenazan con revólveres para que no den señales de un hecho delictivo y les aseguran que hay un segundo o tercer personaje que lo está vigilando para que no los denuncien a la policía.
En los alrededores del parque Los Caobos y en el parque del oeste de Caracas, el más abandonado de la ciudad según Leopoldo Provenzali, ex secretario de Planificación y Ordenación Urbanística de la Alcaldía Metropolitana, los delincuentes atacan a los transeúntes sin que puedan dar parte a la policía porque no tienen vigilancia.
En el 2004 había 17 parques en el Distrito Metropolitano que ocupaban una superficie total de 3.510,75 hectáreas donde las personas podían disfrutar escasamente del 8% de ellos, de acuerdo con datos suministrados por Provenzali, pero quienes los utilizan para desarrollar una actividad física o para su recreación, ahora se encuentran mucho más limitados a consecuencia de la inseguridad y de nuevas medidas que deben tomar para evitar ser uno más en las estadísticas de violencia de cada semana.
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