| Recibiendo el año en el teleférico | Atendiendo la publicidad de Ventel, administradora del teleférico de Caracas, compré para mi grupo familiar entradas para recibir el año en el Ávila; costaron 350 bolívares para adultos y 175 para niños, lo que nos daría derecho a comida, brindis, espectáculos, música, etc.
Con la mayor ilusión subimos al Ávila, nadie supo decirnos dónde se realizaría el evento, caminamos hasta llegar a un grupo de gente. Allí, un mesonero dijo: "Creo que eso está cancelado". Toda la gente se fue sentando como pudo y, al pedir un servicio, nos dijeron no había vasos, hielo ni comida, ante lo cual tuvimos que devolvernos sin más que hacer. Las empresas del Estado deben dar el ejemplo. Exigimos el inmediato reembolso de lo pagado.
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