| Pacientes y médicos agredidos en hospital del IVSS en Cotiza | No es la primera vez que los médicos del hospital José Gregorio Hernández, ubicado en Cotiza y dependiente del IVSS, sufren agresiones de familiares de pacientes ante la imposibilidad de brindar atención adecuada. Pero esta vez los trabajadores no fueron los únicos atacados, las personas hospitalizadas fueron víctimas de un acto que cada vez se hace más común.
A las 8:30 de la noche del lunes llegó a las puertas de este hospital una persona herida por arma de fuego. La respuesta inmediata de los galenos que permanecían de guardia fue remitir a la persona al hospital Miguel Pérez Carreño, en vista de que este centro de salud únicamente ofrece servicios cardiológicos y de medicina interna.
No obstante, ante la actitud de los familiares, el médico adjunto se acercó al camión en el que fue trasladado el paciente y certificó que la persona ya no tenía signos vitales. "En ese momento los acompañantes se desesperaron y empezaron a agredir a los que estaban en el lugar, incluso a los demás familiares que se encontraban en la sala", comentó una de las residentes de guardia, quien prefirió resguardar su identidad por temor a represalias.
En minutos la situación se salió de las manos de los efectivos de seguridad que laboran en el centro de salud y que no poseen ningún tipo de armamento. Las rejas de acceso a la emergencia se cerraron, pero los agresores lograron pasar la barrera.
"Nosotros subimos a la residencia para resguardarnos, pero abajo quedaron las enfermeras tratando de dialogar con las personas", relata la estudiante de posgrado.
Pero lo cierto es que no hubo mediación efectiva, pues estas personas lanzaron sillas y propinaron golpes a los trabajadores y pacientes que se encontraban en el segundo piso correspondiente a hospitalización. Ninguno sufrió heridas de gravedad, pero quedaron en medio de la agresión al no poder resguardarse. Además afectaron varios equipos como los carros de electrocardiogramas.
Claudia Nieves, residente, recalcó que no es la primera vez que ocurren accidentes de este tipo y que las autoridades del hospital siguen sin dar respuesta ante este tipo de agresiones. Otros trabajadores del centro recuerdan que a finales de año sucedió un evento similar y tuvieron el resguardo de la PM por una semana. Luego los funcionarios abandonaron el lugar.
A diario los médicos de este nosocomio reciben emergencias traumatológicas y heridos por armas de fuego o blanca. La emergencia más cercana es la del hospital Vargas; sin embargo, allí ya llevan tres años sin recibir este tipo de casos por las remodelaciones que hacen en el lugar.
Beatriz Cruz Salazar
EL UNIVERSAL
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