| El gobierno y las medicinas de alto costo | Una de las garantías previstas en el Artículo 86 de la Constitución, es la protección a la contingencia por las enfermedades catastróficas, también denominadas de alto costo y riesgo.
En el pasado sólo existía el Servicio de Farmacia (Sefar) del Ministerio del Poder Popular para la Salud para proporcionar medicinas a los pacientes diagnosticados con esas enfermedades, luego se anunció que este organismo se dedicaría a fabricar medicinas para la tuberculosis, malaria y otras patologías.
El Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) asumió progresivamente esas funciones e instaló una farmacia especializada en entregar y distribuir nacionalmente las medicinas de alto costo, ubicada en Los Ruices, Caracas.
Garantizar la entrega oportuna de esos fármacos ha contribuido a salvarle la vida a centenares de personas, la mayoría sin recursos económicos para adquirirlos por su propia cuenta, visto que éstas las necesitan con periodicidad y si no las consiguen en las instituciones públicas, deben comprarlas en farmacias especializadas.
Cubrir la demanda en todas las regiones es una de las tareas más importantes, por lo cual llegan las críticas a las organizaciones sociales de pensionados, pues muchas personas deben trasladarse a la capital para obtenerlas.
Valoramos el esfuerzo que el IVSS hace por atender con prontitud estos reclamos en las regiones, dotar a los centros de salud, ambulatorios y hospitales de las medicinas de alto costo |
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