| El pueblo de Barlovento lo invita a comer chocolate | Los vecinos de Barlovento han comenzado a desarrollar un proyecto endógeno, a través del cual esperan lograr que esta región, ubicada en la costa del estado Miranda, sea popular no sólo por sus playas y por sus bailes de tambor, sino también por el chocolate que allí se produce.
Carmen Rondón, Eriberto Araujo y Luis Hidalgo, integrantes de la Asociación de Cooperativa Promociones y Servicios Rurales, ente a través del cual se impulsa este proyecto, señalaron que la idea de desarrollar esta empresa chocolatera de Barlovento surgió en el año 1999, cuando las fuertes lluvias afectaron los sembradíos de cacao y deprimieron el área.
"Después de la tragedia que causaron las lluvias, varios organismos, entre ellos el Gobierno italiano, así como las autoridades de la Gobernación del estado Miranda y el Gobierno central, nos ofrecieron su ayuda para que recuperáramos nuestra actividad, la cual ampliamos y no sólo nos dedicamos al cultivo del cacao, sino que además comenzamos a producir diferentes productos con el chocolate que nosotros mismos procesamos", informó Luis Hidalgo.
Indicaron que por muchos años, el cacao que se producía en Barlovento lo vendían a industrias del chocolate, la mayoría de ellas ubicadas en el exterior, que posteriormente importaban sus productos procesados a Venezuela.
"Así era como nuestra producción de cacao, que por generaciones fue cultivada por familias habitantes de Barlovento, se la llevaban a otros países y luego ese mismo producto llegaba a nuestras bodegas en forma de bombones, galletas y demás presentaciones, hecho que nos puso a pensar que si nosotros teníamos la capacidad de producir la materia prima también teníamos la capacidad de ofrecer esa variedad de bombones y galletas, con la misma o mejor calidad de los que realizaban en otros países", dijo Carmen Rondón.
Es así como los vecinos organizados, junto con las familias tradicionales de Barlovento, crearon varias cooperativas como Sirila, Chocochaca, La Flor de Birongo, El Ávila, Bernal, Morey, Variqui y Ponche Andino Artesanal, entre otras, quienes además de cultivar el cacao también iniciaron su propia producción de chocolates en distintas presentaciones: las muy populares bolas de cacao, chocolate de taza y en polvo, bombones, galletas, trufas, caramelos y ponches, entre otros.
"Para lograr esta meta de manera autogestionaria realizamos cursos con expertos chocolateros italianos y suizos, quienes nos enseñaron los procesos de producción, presentación, envoltura, almacenamiento y hasta la comercialización de nuestros productos", dijo Rondón.
Enseñan la tradición. El grupo de agricultores del cacao que se formaron en las artes de elaborar productos a base del chocolate, también se propuso expandir la información recibida y abrieron una serie de talleres tanto para los Barloventeños como para otras comunidades productoras de distintas regiones del país.
Así llegaron a tener contacto con los habitantes de la región andina, quienes ahora producen un ponche con el rico chocolate mirandino. También sostienen convenios con algunas cooperativas de Río Caribe y Paria, en Sucre.
Señalan que con este proyecto han logrado generar nuevos puestos de trabajo y la unión de distintas comunidades ubicadas tanto en Barlovento como en el interior del país.
Comercialización. Tomando en cuenta que para poder tener éxito en su proyecto es necesario publicitar y comercializar los productos, vecinos de Barlovento han activado varios mecanismos para darse a conocer.
Uno de estos mecanismos son las llamadas Ferias del Chocolate, que realizan en distintas zonas del país a través de los cuales entran en contacto con las empresas y personas interesadas en adquirir la diversidad de productos que realizan y donde los asistentes tienen además la oportunidad de participar en las degustaciones.
Así mismo, los cooperativistas ofrecen talleres a las comunidades en torno a los beneficios para la salud que ofrece el chocolate, así como sus propiedades nutritivas y afrodisíacas. |
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