| Distribuidores de gas obligados por la inflación a vender con sobreprecio | Conscientes de que los precios a los que venden las bombonas de gas están por encima del valor regulado, los estanteros revelan que deben hacerlo, porque los mismos camioneros les cobran más para poder obtener ganancia de su trabajo.
Los cilindros de 10 kilos, regulados a 3,7 bolívares fuertes, pueden llegar a costar hasta Bs.F. 11 en algunas bodegas del municipio Naguanagua. Debido a la escasez, que todavía deja secuelas en muchos sectores carabobeños, a las personas no les importa pagar un poco más o dejarles algo de propina a los trabajadores de las empresas distribuidoras de gas doméstico (Pdvsa Gas Comunal, Pérez Gas, Todo Gas, Servi Gas, Auto Gas, entre otras) para que les suministren el combustible con regularidad.
Por cada bombona entregada, a los surtidores se les cancela Bs.F. 0,50, lo que les genera un ingreso semanal aproximado de 200 bolívares fuertes. Un trabajador de Pdvsa Gas, que prefirió resguardar su nombre, aseguró que el precio regulado es insuficiente para mantener a su familia, por lo que tiene que subirlo para obtener ganancias.
"Ni siquiera podemos completar las rutas y entregar la totalidad de las bombonas, porque nos asignan zonas muy peligrosas", protestó el mismo empleado, quien afortunadamente no ha sido víctima del hampa, pero muchos de sus compañeros han puesto en riesgo sus vidas en manos de delincuentes que secuestran sus unidades.
Ahora se ven más seguido los camiones que distribuyen el gas en las zonas residenciales de Naguanagua, y los encargos que antes se quedaban sin respuesta por meses, son atendidos con más eficacia al tiempo que se necesita un cambio de bombona. A través de un comunicado que fue repartido entre las comunidades, la inspectora del Indepabis Lilia Castillo aclaró que lo ocurrido en meses anteriores no se trataba de escasez, sino de retardo en los despachos. Este anuncio fue colocado en estanterías y bodegas de Naguanagua por miembros de la Oficina de Atención al Ciudadano del Concejo Municipal.
Al final del comunicado del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios se expone una lista con los precios regulados de las bombonas. La de 10 kilos debe venderse en Bs.F. 3,7, la de 18 kilos en Bs.F. 6,7, y los cilindros más grandes, de 43 kilos, tienen regulado su precio en Bs.F. 16.
Cadena de sobreprecio
Franklin Gil atiende una bodega en el garaje de su casa, en la avenida 190 de Naguanagua. En la acera de enfrente se instala uno de sus familiares a vender empanadas y jugos naturales. Ambos negocios necesitan disponer de gas para cocinar, y las bombonas pequeñas, que son las que utilizan, no las han conseguido a un precio menor de Bs.F. 6. El camión les lleva "religiosamente" el combustible, pero siempre deben "pasarles algo" a los trabajadores. Ésta es la alternativa que tienen de asegurar su negocio.
Estanteros que venden con sobreprecio dijeron no tener opción, pues los camiones despachan la mercancía y facturan a precio regulado, pero para asegurar la distribución se les debe cancelar al precio que ellos impongan. "Generalmente nos venden la bombona pequeña dos o tres bolívares más cara", lamentó uno de los comerciantes, que expende este mismo cilindro en diez bolívares fuertes.
No solamente el pago de sobreprecio afecta a los consumidores finales, también hay normas de seguridad que no se cumplen en bodegas ubicadas en zonas residenciales que ponen en peligro a cientos de personas a su alrededor. |
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