El portal del consumidor venezolano...

CONSUMID.ORG
Qué es Consumid.org
Opine o Denuncie
Síganos en Twitter
Contáctenos
Ir a Página Principal

CATEGORIAS
  • Aerolineas y Aeropuertos (381)
  • Aseo Urbano (97)
  • Automotriz (773)
  • Banca (1259)
  • Comercio (382)
  • Comida (1208)
  • Computacion (188)
  • Cultura y Entretenimiento (101)
  • Deportes (34)
  • Dolar (512)
  • Educacion (237)
  • El Consumidor (137)
  • Electricidad (926)
  • Electrodomesticos (122)
  • Estacionamientos (45)
  • Gas Natural (273)
  • Gasolina (134)
  • Gobierno (566)
  • Inflación y Economía (384)
  • Materiales y Construcción (112)
  • Medios de Comunicación (74)
  • Mercados y Supermercados (422)
  • No gubernamental (30)
  • Restaurantes (75)
  • Salud (1506)
  • Seguros (366)
  • Servicio de Agua (408)
  • Servicios (29)
  • Telecomunicaciones (325)
  • Telefonia (763)
  • Television por Suscripción (242)
  • Transporte (600)
  • Turismo (296)
  • Vialidad (498)
  • Vivienda (715)

  • PROTAGONISTAS
  • CADIVI (430)
  • Indepabis (354)
  • Movistar (276)
  • Ministerio para la Salud (MINSALUD o MPPS) (258)
  • Cadafe (249)
  • Banco De Venezuela (245)
  • Corporación Eléctrica Nacional (CORPOELEC) (245)
  • CANTV (243)
  • Banco Central de Venezuela (230)
  • Asamblea Nacional (226)
  • Banesco (190)
  • Ministerio para las Obras Públicas y Vivienda (MOPVI) (174)
  • Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco) (167)
  • Hidrocapital (163)
  • Movilnet (161)
  • Metro De Caracas (Cametro) (149)
  • Electricidad de Caracas (EDC) (148)
  • Gobierno Nacional (145)
  • Mercal (145)
  • Banco Provincial (139)

  • Alcaldias de Venezuela
  • Camaras de Industria y Comercio de Venezuela
  • Hospitales de Venezuela
  • Bancos en Venezuela
  • Seguros en Venezuela
  • Aerolineas en Venezuela
  • Concesionarios en Venezuela
  • Supermercados en Venezuela
  • Centros Comerciales en Venezuela
  • Ministerios de Venezuela
  • Automoviles en Venezuela
  • Carreteras y Autopistas en Venezuela
  • Aeropuertos de Venezuela
  • Gobernaciones de Venezuela
  • Electricidad en Venezuela
  • Transporte en Venezuela
  • Gobierno Nacional de Venezuela
  • Laboratorios Farmaceuticos en Venezuela
  • Universidades de Venezuela
  • Mercados en Venezuela


  • CASOS
  • Aumento De Precio (632)
  • Industria (552)
  • Mal Servicio (443)
  • Desabastecimiento De Alimentos (362)
  • Cobro Indebido (306)
  • Nuevo Producto (302)
  • Acceso A Divisas (297)
  • Apagon (294)
  • Dolar Viajero (258)
  • Leyes (257)
  • Mejoras En Servicio (246)
  • Trayectoria De Empresa (223)
  • Cifras De Inflacion (204)
  • Servicio De Internet (199)
  • Control De Precios (194)
  • Caida En Ventas (181)
  • Inseguridad (171)
  • Azucar (161)
  • Nuevo Servicio (158)
  • Consejos (154)
  • Construccion De Casas (153)
  • Banco Intervenido (149)
  • Ahorro De Energia (148)
  • Cierre De Empresa (147)
  • Desabastecimiento De Gas (145)


  • DONDE
  • Caracas (1725)
  • Estado Miranda (832)
  • Estado Carabobo (512)
  • Estado Anzoategui (419)
  • Estado Aragua (278)
  • Estado Vargas (264)
  • Estado Nueva Esparta (245)
  • Estado Zulia (244)
  • Valencia (243)
  • Estado Bolivar (232)
  • Estado Tachira (177)
  • Guarenas (157)
  • Maracaibo (143)
  • Guatire (136)
  • Los Teques (133)
  • Maracay (132)
  • Estado Falcon (121)
  • Estado Sucre (116)
  • Estado Merida (110)
  • Estado Lara (109)
  • Barcelona (106)
  • Municipio Sucre (101)
  • Estado Portuguesa (96)
  • Puerto La Cruz (93)
  • Estado Monagas (87)


  • PERSONAJES
  • Roberto León Parilli (69)
  • Eduardo Samán (37)
  • Félix Osorio (28)
  • Carlos Rotondaro (25)
  • Manuel Barroso (24)
  • Francisco Neri (23)
  • Luis Vicente León (20)
  • Fernando Morgado (20)
  • Carlos Ocariz (19)
  • Alí Rodríguez Araque (18)
  • Carlos Osorio (18)
  • Jacqueline Faría (17)
  • José Grasso Vecchio (15)
  • Alejandro Hitcher (15)
  • Dante Rivas (15)
  • Jesse Chacón (14)
  • Diosdado Cabello (14)
  • Henrique Capriles Radonski (13)
  • Valentina Querales (13)
  • Elías Jaua (13)
  • José Guerra (13)
  • Angel Rodriguez (12)
  • Jorge Rodríguez (12)
  • Freddy Rodríguez (12)
  • Franco Silva (12)


  • CONSUMIDOR EN TWITTER
  • Indepabis
  • Corporación Eléctrica Nacional (CORPOELEC)
  • Cadafe
  • CADIVI
  • CANTV
  • Ministerio para la Salud (MINSALUD o MPPS)
  • Hidrocapital
  • Banesco
  • Ministerio para las Obras Públicas y Vivienda (MOPVI)
  • Movilnet
  • Petroleos de Venezuela S.A. (PDVSA)
  • Banco De Venezuela
  • Banco Central de Venezuela
  • Movistar
  • Banco Provincial
  • Mercal
  • Electricidad de Caracas (EDC)
  • IVSS
  • Asamblea Nacional
  • Pdvsa Gas


  • Espejo deformante

    L a noticia más importante de la semana no llegó a producirse. Y su ausencia ha dejado un vacío ensordecedor. En vano esperamos la rueda de prensa convocada en conjunto por la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Interior y Justicia, el Cicpc, la Policía Metropolitana y Policaracas para desmentir, con la firmeza del caso, el reportaje del periodista Gustavo Rodríguez, publicado el 12 de julio, en El Universal.

    Nadie se pronunció. El Gobierno, paralizado, ineficiente, irresponsable, insensible, en fin, callado, otorga: los señalamientos de Gustavo Rodríguez, capaces de helar la sangre y exacerbar el miedo (que es hoy el paisaje donde nos encontramos todos los venezolanos, como hermanos ateridos por el mismo vendaval), son ciertos desde la primera línea hasta la última. Ningún funcionario salió a tranquilizarnos, a mentirnos un poco, que nada les cuesta, como bien han demostrado. El domingo pasado supimos que en 2009 se producirán miles de secuestros express en todo el territorio y la inmensa mayoría habrán sido perpetrados por policías, vestidos con sus uniformes y valiéndose de las armas y los medios de transporte que la República puso en sus manos para defender a la ciudadanía.

    Solamente en Caracas, según la valiente pesquisa de Rodríguez, "se registra un promedio de 3 eventos de este tipo cada día. La tendencia indica que en el primer semestre se produjeron 540 plagios y al concluir el año la cifra superará los 1.500 casos, debido a que el último trimestre suele tener mayor actividad criminal".

    Nadie nos ha defendido. Nadie va a defendernos. Estamos solos en un mar nocturno, asediados por criminales que pisotean nuestra dignidad con botas pagadas con nuestros impuestos. Cuando salen a la calle, nuestros hijos están librados al arbitrio de delincuentes que portan una placa donde reza el nombre de Venezuela. Esa es la revolución que Chávez y sus cómplices nos han deparado.

    Pero aún hay más. El trabajo de Gustavo Rodríguez se detiene en un detalle estremecedor: "Los antisociales cuentan con unos 20 radios portátiles que han desaparecido de diferentes organismos. Con estos aparatos escuchan las exclusivas frecuencias del Cicpc y los alertan acerca de procedimientos en curso. Ingenieros en comunicaciones han asegurado que resulta imposible neutralizar estos equipos". Esto implica que las denuncias a las autoridades ante un plagio en marcha son interceptadas por los secuestradores, dueños de la vida de la víctima y despreciativos verdugos que incautan el grito de espanto de la familia.

    Conviene que la sociedad venezolana se mire de frente en el espejo que ofrecen los uniformados criminales; usurpadores, además, de los medios que podrían usar las comunidades para denunciar los atropellos, para hacerse oír por las autoridades. Porque eso es lo mismo que nos va a ocurrir si permitimos el silenciamiento de los medios de comunicación, de momento, los únicos "radios portátiles" con que cuenta la comunidad para hacerse escuchar, para paliar en algo la crisis institucional que abruma al país. Cuando Diosdado Cabello dice que no se va "a dejar chantajear", en alusión a las acusaciones de corrupción administrativa de que es objeto, está anunciando su propósito de hacer una requisa de "radios portátiles" para que las denuncias se ahoguen en la garganta de la nación.

    Ahí está el reciente caso de Curiepe para ilustrar el gran secuestro en que quedaríamos cautivos si no nos movilizamos para impedir que nos amordacen (como hacen los policías secuestradores con sus torturados): mientras el pueblo se fajaba para impedir la invasión de la sede de la policía, el Gobierno aseguraba, a través de VTV (radio portátil decomisada por Chávez), que ahí no estaba pasando nada. De eso se trata la confiscación de las emisoras de radio y de televisión, así como la anunciada embestida contra la prensa, de acallar los tambores de todos los Curiepe, de que nadie escuche el tañido de la patria indignada.

    No hay que distraerse. El proyectado asalto a los medios de comunicación no es arma arrojadiza contra los empresarios, ni siquiera contra los periodistas, que tenemos en ellos nuestra forma y razón de vida; es saeta dirigida al corazón de la sociedad, al derecho (humano) a la información.

    Sería debacle del espíritu y de la cultura que nuestra historia no merece admitir.







    L a noticia más importante de la semana no llegó a producirse. Y su ausencia ha dejado un vacío ensordecedor. En vano esperamos la rueda de prensa convocada en conjunto por la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Interior y Justicia, el Cicpc, la Policía Metropolitana y Policaracas para desmentir, con la firmeza del caso, el reportaje del periodista Gustavo Rodríguez, publicado el 12 de julio, en El Universal.

    Nadie se pronunció. El Gobierno, paralizado, ineficiente, irresponsable, insensible, en fin, callado, otorga: los señalamientos de Gustavo Rodríguez, capaces de helar la sangre y exacerbar el miedo (que es hoy el paisaje donde nos encontramos todos los venezolanos, como hermanos ateridos por el mismo vendaval), son ciertos desde la primera línea hasta la última. Ningún funcionario salió a tranquilizarnos, a mentirnos un poco, que nada les cuesta, como bien han demostrado. El domingo pasado supimos que en 2009 se producirán miles de secuestros express en todo el territorio y la inmensa mayoría habrán sido perpetrados por policías, vestidos con sus uniformes y valiéndose de las armas y los medios de transporte que la República puso en sus manos para defender a la ciudadanía.

    Solamente en Caracas, según la valiente pesquisa de Rodríguez, "se registra un promedio de 3 eventos de este tipo cada día. La tendencia indica que en el primer semestre se produjeron 540 plagios y al concluir el año la cifra superará los 1.500 casos, debido a que el último trimestre suele tener mayor actividad criminal".

    Nadie nos ha defendido. Nadie va a defendernos. Estamos solos en un mar nocturno, asediados por criminales que pisotean nuestra dignidad con botas pagadas con nuestros impuestos. Cuando salen a la calle, nuestros hijos están librados al arbitrio de delincuentes que portan una placa donde reza el nombre de Venezuela. Esa es la revolución que Chávez y sus cómplices nos han deparado.

    Pero aún hay más. El trabajo de Gustavo Rodríguez se detiene en un detalle estremecedor: "Los antisociales cuentan con unos 20 radios portátiles que han desaparecido de diferentes organismos. Con estos aparatos escuchan las exclusivas frecuencias del Cicpc y los alertan acerca de procedimientos en curso. Ingenieros en comunicaciones han asegurado que resulta imposible neutralizar estos equipos". Esto implica que las denuncias a las autoridades ante un plagio en marcha son interceptadas por los secuestradores, dueños de la vida de la víctima y despreciativos verdugos que incautan el grito de espanto de la familia.

    Conviene que la sociedad venezolana se mire de frente en el espejo que ofrecen los uniformados criminales; usurpadores, además, de los medios que podrían usar las comunidades para denunciar los atropellos, para hacerse oír por las autoridades. Porque eso es lo mismo que nos va a ocurrir si permitimos el silenciamiento de los medios de comunicación, de momento, los únicos "radios portátiles" con que cuenta la comunidad para hacerse escuchar, para paliar en algo la crisis institucional que abruma al país. Cuando Diosdado Cabello dice que no se va "a dejar chantajear", en alusión a las acusaciones de corrupción administrativa de que es objeto, está anunciando su propósito de hacer una requisa de "radios portátiles" para que las denuncias se ahoguen en la garganta de la nación.

    Ahí está el reciente caso de Curiepe para ilustrar el gran secuestro en que quedaríamos cautivos si no nos movilizamos para impedir que nos amordacen (como hacen los policías secuestradores con sus torturados): mientras el pueblo se fajaba para impedir la invasión de la sede de la policía, el Gobierno aseguraba, a través de VTV (radio portátil decomisada por Chávez), que ahí no estaba pasando nada. De eso se trata la confiscación de las emisoras de radio y de televisión, así como la anunciada embestida contra la prensa, de acallar los tambores de todos los Curiepe, de que nadie escuche el tañido de la patria indignada.

    No hay que distraerse. El proyectado asalto a los medios de comunicación no es arma arrojadiza contra los empresarios, ni siquiera contra los periodistas, que tenemos en ellos nuestra forma y razón de vida; es saeta dirigida al corazón de la sociedad, al derecho (humano) a la información.

    Sería debacle del espíritu y de la cultura que nuestra historia no merece admitir.









    L a noticia más importante de la semana no llegó a producirse. Y su ausencia ha dejado un vacío ensordecedor. En vano esperamos la rueda de prensa convocada en conjunto por la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Interior y Justicia, el Cicpc, la Policía Metropolitana y Policaracas para desmentir, con la firmeza del caso, el reportaje del periodista Gustavo Rodríguez, publicado el 12 de julio, en El Universal.

    Nadie se pronunció. El Gobierno, paralizado, ineficiente, irresponsable, insensible, en fin, callado, otorga: los señalamientos de Gustavo Rodríguez, capaces de helar la sangre y exacerbar el miedo (que es hoy el paisaje donde nos encontramos todos los venezolanos, como hermanos ateridos por el mismo vendaval), son ciertos desde la primera línea hasta la última. Ningún funcionario salió a tranquilizarnos, a mentirnos un poco, que nada les cuesta, como bien han demostrado. El domingo pasado supimos que en 2009 se producirán miles de secuestros express en todo el territorio y la inmensa mayoría habrán sido perpetrados por policías, vestidos con sus uniformes y valiéndose de las armas y los medios de transporte que la República puso en sus manos para defender a la ciudadanía.

    Solamente en Caracas, según la valiente pesquisa de Rodríguez, "se registra un promedio de 3 eventos de este tipo cada día. La tendencia indica que en el primer semestre se produjeron 540 plagios y al concluir el año la cifra superará los 1.500 casos, debido a que el último trimestre suele tener mayor actividad criminal".

    Nadie nos ha defendido. Nadie va a defendernos. Estamos solos en un mar nocturno, asediados por criminales que pisotean nuestra dignidad con botas pagadas con nuestros impuestos. Cuando salen a la calle, nuestros hijos están librados al arbitrio de delincuentes que portan una placa donde reza el nombre de Venezuela. Esa es la revolución que Chávez y sus cómplices nos han deparado.

    Pero aún hay más. El trabajo de Gustavo Rodríguez se detiene en un detalle estremecedor: "Los antisociales cuentan con unos 20 radios portátiles que han desaparecido de diferentes organismos. Con estos aparatos escuchan las exclusivas frecuencias del Cicpc y los alertan acerca de procedimientos en curso. Ingenieros en comunicaciones han asegurado que resulta imposible neutralizar estos equipos". Esto implica que las denuncias a las autoridades ante un plagio en marcha son interceptadas por los secuestradores, dueños de la vida de la víctima y despreciativos verdugos que incautan el grito de espanto de la familia.

    Conviene que la sociedad venezolana se mire de frente en el espejo que ofrecen los uniformados criminales; usurpadores, además, de los medios que podrían usar las comunidades para denunciar los atropellos, para hacerse oír por las autoridades. Porque eso es lo mismo que nos va a ocurrir si permitimos el silenciamiento de los medios de comunicación, de momento, los únicos "radios portátiles" con que cuenta la comunidad para hacerse escuchar, para paliar en algo la crisis institucional que abruma al país. Cuando Diosdado Cabello dice que no se va "a dejar chantajear", en alusión a las acusaciones de corrupción administrativa de que es objeto, está anunciando su propósito de hacer una requisa de "radios portátiles" para que las denuncias se ahoguen en la garganta de la nación.

    Ahí está el reciente caso de Curiepe para ilustrar el gran secuestro en que quedaríamos cautivos si no nos movilizamos para impedir que nos amordacen (como hacen los policías secuestradores con sus torturados): mientras el pueblo se fajaba para impedir la invasión de la sede de la policía, el Gobierno aseguraba, a través de VTV (radio portátil decomisada por Chávez), que ahí no estaba pasando nada. De eso se trata la confiscación de las emisoras de radio y de televisión, así como la anunciada embestida contra la prensa, de acallar los tambores de todos los Curiepe, de que nadie escuche el tañido de la patria indignada.

    No hay que distraerse. El proyectado asalto a los medios de comunicación no es arma arrojadiza contra los empresarios, ni siquiera contra los periodistas, que tenemos en ellos nuestra forma y razón de vida; es saeta dirigida al corazón de la sociedad, al derecho (humano) a la información.

    Sería debacle del espíritu y de la cultura que nuestra historia no merece admitir.








    MILAGROS SOCORRO


    Publicado el19/07/2009
    CategoriaGobierno
    TipoNoticia
    ImpactoNegativo
    Protagonista(s)Fiscalia Defensoria Del Pueblo Ministerio de Interior y Justicia CICPC Policia Metropolitana Policaracas
    Caso(s)Inseguridad
    FuenteEl Nacional
    comentarios provistos por Disqus
    Acerca de Consumid.org | Haga su denuncia | Síganos en Twitter | Contáctenos | Página principal

    Copyright 2009-2010 por Consumid.org