| Ladrones de cuello blanco | El 20 de julio mi hija de 11 meses y yo viajábamos para Estados Unidos. En el aeropuerto internacional de Maiquetía pasé para que chequearan mi pasaporte junto con el de la bebé. El hombre encargado de ello empezó a ponerme trabas para así pedirme dólares.
Yo tenía mis documentos en regla, pero al verme inexperta y sola me dijo que si lo ayudaba, él me ayudaría. El amable señor me dejó pasar, no sin antes hacerme saber que debía regresar con un chocolate y por dentro 100 dólares para él en agradecimiento. Al irme llamé a mi hermano que fue funcionario del Cicpc y él me dijo que no le diera nada.
Cuando el hombre fue a buscarme le dije con quién hablaba e inmediatamente me dijo: "No se preocupe señora, déjelo así, que tenga un feliz viaje". Es increíble cómo en Venezuela todo es una corrupción, y funcionarios de inmigración sobornan a las personas. Yo me salvé, pero muchas personas dan su dinero a estos ladrones de cuello blanco. |
|