| El olvido arropa edificios de discípulo de Villanueva | Los habitantes de las Residencias Venezuela de Coche no tienen muy claro cómo sentirse respecto al hecho de que el lugar en el que viven fue declarado bien de interés cultural. La noticia vino a ser una mezcla de orgullo, esperanza y decepción anticipada. Esto debido a que los 20 edificios del conjunto han sufrido por años el abandono de las autoridades en cuanto al ornato, la iluminación y, sobre todo, la seguridad.
El 25 de septiembre, el Instituto de Patrimonio Cultural divulgó la lista de nuevos bienes de interés cultural del municipio Libertador, que incluye a esta veintena de edificios, inaugurados en 1966 y diseñados por el arquitecto Juan Pablo López, discípulo de Carlos Raúl Villanueva.
El listado se rige por el instructivo que regula el Registro General del Patrimonio Cultural Venezolano, de 2005. El documento establece, en el artículo 16, que los municipios regularán con ordenanzas las actividades que se ejecutan en las edificaciones protegidas, con base en los lineamientos de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural.
La comunidad desconoce si existe una ordenanza en este sentido, y sobre todo cuáles son los cuidados que deben tener con los edificios. Sólo saben, y no todos, que cualquier modificación de las estructuras debe contar con la autorización del IPC. Y es que aún no se ha acercado ningún funcionario de Libertador a darles información.
Los residentes piden que vengan a orientarlos y, al mismo tiempo, a recuperar el esplendor que tenían los edificios en sus comienzos. Más aún cuando se recuerda que a principios de este año el alcalde Jorge Rodríguez anunció la rehabilitación de urbanizaciones populares como parte del Plan Caracas Socialista.
"Sería bueno que esta medida sirva para recuperar las fachadas de los edificios y las zonas externas en general", recomendó Francisco Tinoco, quien lleva 17 años viviendo en el edificio Trujillo.
La queja de Tinoco se repite con frecuencia entre sus vecinos, pues hace mucho tiempo que desaparecieron de los frontispicios los colores blanco y marrón originales. Ahora solo hay un gris uniforme y algunas partes lucen desconchadas. Pero la comunidad no puede costear las muchas manos de pintura que ameritan ahora.
Por la entrada de la avenida Guzmán Blanco hay maleza junto al edificio Táchira, mientras que el estacionamiento tiene problemas de asfaltado, iluminación y falta de atención en las áreas verdes comunes.
"Cuando llueve se forma una laguna en el estacionamiento, y a eso se le suma el desorden que hay en el mercado. Deberían remodelar esa estructura, ya que al lado quedará la estación de Coche", reclamó Maira Reyes, cuya familia lleva 43 años asentada en la torre Zulia.
Alrededor de tres años atrás, el Metro de Caracas construyó un acceso al estacionamiento por el edificio Táchira, ya que bloquearían la entrada original por los trabajos de ampliación de la Línea 3, pero la nueva vía ha causado un incremento de los hechos delictivos.
"A mí me robaron mi carro hace un año en el estacionamiento. A otros le han hecho lo mismo o le han quitado pertenencias de sus vehículos", relató Florángel Pulido, habitante del Nueva Esparta.
Reyes relató un episodio ocurrido hace 3 meses para ilustrar la angustia en la que viven.
"Le dispararon a una persona frente al parque Festival y allí se quedó, con una pancarta que le pusieron encima hasta que vino la policía. A ese punto ha llegado la inseguridad. Por eso a mí me da miedo sacar a mi hijo a que juegue allá abajo", dijo Reyes. |
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